¿Sientes cómo cae la lluvia?
suave pero constante, las nubes oscuras...
rayos que amenazan con quebrar
hasta la roca más antigua.
Shhh, ¡Cállate!
¿Escuchas los débiles latidos de mi corazón?
los pasos silenciosos para llegar a ti
no te dejan oír,
mi mano acaricia tu nívea frente,
tiemblo al pensar en interrumpir tu sueño,
tus labios entre abiertos, esos blanquecinos
y perfectos dientes te dan un aspecto
algo humano, mi dios
del amor y el tormento.
Por favor, abre paso a tu sublime mirada
entre los dos párpados de seda que la detiene,
no me niegues la fortuna de volverte a sentir.
Ahora despiertas, yo me retiro,
nuestro momento eterno acaba.
A partir de aquí, tú serás río e irás por tu camino,
yo seré yo orilla e iré por el mío,
nunca más seremos nosotros ni iremos juntos
por el bello paraíso que sin ti,
es un abismo enorme y vacío.
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