Sólo unas líneas sobre tu rostro dormido,
ese labios cerrados que fueron tan míos,
te miro en silencio y con sigilo
escuchando un vago silbido
Me apoyo en tu pecho
escucho tus latidos
contengo las repiración temiendo
despertarte con mis suspiros
Estás tan tibio y sereno
que al sueño me rindo
y en mi mente perpetúo
este momento eterno
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